Radio Libre San Juan Libre FM Pepe de la Colina
drerf

PARA CUANDO SEA VIEJO...
A MIS HIJOS

El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia, compréndeme.
· Cuando derrame comida sobre mis ropas y olvide atarme los zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
· Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras que sabes de sobra cómo terminan, no me interrumpas y escúchame. Cuneado eras pequeño, para que te durmieras tuve que contarte mil veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojos.
· Cuando estamos reunidos y sin querer hago mis necesidades, no te avergüences, y compréndeme que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlo. Piensa cuántas veces cuando niño te ayudé y estuve paciente a tu lado esperando que terminaras lo que estabas haciendo.
· No me reproches porque no quiero bañarme, no me regañes por ello; recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que inventaba para hacerte más agradable el asco.
· Acéptame y perdóname que yo sea el niño ahora. Cuando me ves inútil e ignorante frente a la tecnología que yo ya no podré entender, te suplico me des todo el tiempo que me sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. Acuérdate que fui yo el que te enseñó tantas cosas: comer, vestirte, etc. Tu educación para enfrentar la vida tan bien como lo haces es producto de mi perseverancia y esfuerzo por ti.
· Cuando en algún tiempo más, mientras conversamos me llegue a olvidar de qué estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde. Y si no puedo hacerlo, no te burles de mí, tal vez no era importante lo que decía y me conforme que me escuches en ese momento.
· Si alguna vez no quisiera comer, no insistas; sé cuánto puedo y cuándo debo. También comprende que con el tiempo ya no tengo dientes para morder, ni gusto para sentir.


· Cuando me fallen las piernas por estar demasiado cansadas para andar, dame tu mano tierna para apoyarme como yo lo hice cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernas de niño.
· Por último, cuando un día me sientas que ya no quiero vivir y sólo quiero morir, no te enojes. Algún día entenderás que esto no tiene nada que ver con tu cariño o con cuánto te ame. Trata de entender que yo no vivo, sobrevivo. Y eso no es vivir.
· Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer. Piensa entonces que con el paso que me adelante a dar, estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo... pero siempre contigo. No te sientas triste por verme como me ves. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando comenzaste a vivir. De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, te ruego que me acompañes a terminar el mío.
· Da amor y paciencia que te devolveré tu gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo para ti. 
· Si yo te olvido, por favor, no te olvides de mí...

 

ti
 
adep

 

ORAC DCG AMOR SAR DLC

 

Mendoza norte 262 - Capital, San Juan. C.P. 5400 wrw wre-mail erf Teléfono: 264 4202333